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domingo, 2 de junio de 2013

Fantasía loca



Fantasía loca

Sabes que me estaba imaginando? Que ardes entre la espesura de mi pelo,  que esquías por mi cadera  y escalas lentamente por mis senos  hasta encontrar el manantial de mis labios y como pajarillo libas de mi boca la ternura  y después de un salto suicida te lanzas sin temor y con dicha entre mis muslos Y como diminuto duendecillo hurgas en mi negrura.
Cosquilleas mis muslos tersos para vencer la resistencia que teme ser guiada a la locura Y recatada pero ansiosa juagare a resistir. Mi aroma te subyuga y mi calor te invita cauteloso, te acercas y abres camino y brecha en mi espesura. Dos hileras de rosas son vigía, que celosas guardan mi guarida. Pero sin recato y sin medida Te introduces en mi.
Vibro como tratando de espantar ya la lujuria pero de mi vientre brota ya sudor y bravura Ahora inicias una embestida. ¿Es que no ves  mi vida que eres un pez en mi sudor?. Ágil y travieso buscas mi clítoris perdiendo la razón. Una campana es la mezquita, que llama a contrarrestar con espasmos esta invasión. Y mis  dedos de loba enfurecida hurgan tratando de de extraerte sin lograr quitarme la comezón. Cosquilleas y me retuerzo de pasión ya apunto estoy de darte una ola de mi mas delicioso néctar. Te asomas curioso  y de mis pechos se tensan y endurecen.
Tu aventurero y posesivo escalas mi vientre levadizo que se contonea al sentir tu calor, quieres verme poseída. Atrapas mi pezón, ya no registro y grito. Sordo besas mis labios, porque en ese beso te harás hombre escalado y así ya con mis muslos sudados entraras de un solo estacazo. Abre reina gritas y mis muslos ceden tu reclamo y siento que llegaras al fondo de mi alo y me silencias apretando con tus labios. Mi boca que rendida se entrega mas y ahí es el campo de batalla. por el dominio de mi cuerpo, y mi lengua esgrime contra la tuya en lucha sin cuartel.
 El sudor perla nuestros cuerpos y ahora yo soy pez que nada en tu pecho y tus manos que tenazas asemejan levantan mis muslos y en vilo forcejeo, Intento ir en retirada. Nooooooooo gritas, me invitas a tenderme y así  boca abajo con codos y rodillas apoyada entras donde moran mis encantos.
 Agr agggggg gruño, gimo y mascullo. sí, me has partido en dos. Embiste ya, mío todo mío eres y sin prisa pero sin pausa centímetro a centímetro recorres mi interior y en comparsa de pasión militar gallardo y orgulloso. Un, dos ,un ,dos  tomas mi cabello y tiras de él para morder  mi nuca mientras en un alarde de elasticidad mis dedos aprisionan la bolsa que contiene tu arsenal.
ohhhhhhhh dios y al ritmo de mi cadera te estimulo y jugueteo girando mi cuerpo y en un súbito movimiento frente a frente nuestros rostros nos besamos y mordemos los labios con pasión y una de mis torneadas piernas se apoya en tu hombro y sin más te hundes en mi y nuestros cuerpos no sé si forman una X o una cruz de placer.
Buscas mi boca y yo busco la tuya y tus manos aprietan mis pechos que se yerguen en un intento de declarar que he vencido, mas nadie pierde porque es nuestra entrega no hay lucha solo deseo mutuo, hasta que tus manos están llenas de mis pechos, entonces me dices …   ¿acaso no sientes como me reclama tu clítoris? ¿Como un cachorrito que va a ser amamantado? ¿O no me darás de tu océano esa ola de lava que escapa de tu volcan?.
 Siente como el lobo esta bebiendo en tu manantial y su nariz hurga tu rosal. Como sus dientes maestros en matanza son suaves con tu clítoris tierno y mordisquean como el cachorro que es llevado a la madriguera y al ritmo de su tenaz…pum pum pum se moja y se inflama de gozo. Déjame entrar abre nena yo soy ese lobo que esperas. Te voy a tomar. Siente como estoy muy dentro, sígueme y al ritmo del corazón menea tus caderas así, así , así. Mas, mas, mas, mas, mas, siente como cubro tu profundidad.
Entonces me doy por vencida ante tu tesón y me dejo llevar por el deseo, ese deseo que me azota por dentro y hacemos el amor como animales sedientos de placer, sedientos de deseo… y así rompemos en gritos y sudor hasta dejarnos caer uno al lado del otro y entonces me susurras al oído… te amo… siempre lo supe. Yo te pongo dos dedos en la boca y te digo… calla.. lo sé… bésame… Y entonces me abrazas y dejas de ser un lobo cazador, ahora eres mi lobo Alfa y yo tu loba,  y sé que siempre me desearas. Siempre me querrás a tu lado.
 Te beso tiernamente y tu correspondes a mi llamada, me acaricias la piel despacio… suavemente pasando tus dedos por el contorno de mis hombros, por mi cuello… y los deslizas con mimo hasta mis pechos que frágiles al contacto endurecen y anhelan tus manos, tus labios. A la vez toco tus caderas y me miras y sujetas mis manos. Me dices: Amor deja disfrutar a este naufrago del mar de tu ser profundo. Déjame sentirte sin que en mi mente desee nada mas .shsssssssssss

Déjate hacer… 

Isaboa

lunes, 17 de diciembre de 2012

En el ascensor




Tengo unos vecinos que guauuuu están de muerte, sobre todo el del 8 b, André, un chico alto, musculoso y con una sonrisa encantadoramente sexy. Casi todas las mañanas coincidimos en el ascensor, nos saludamos y luego cada uno se concentra en lo suyo, el ojea algún papel y yo cierro los ojos e imagino que él me posee allí mismo, siempre he deseado hacerlo en un ascensor y el esta tan bueno.
Hoy hace un día precioso, soleado, además mañana tomo las vacaciones por lo que el día de hoy se me hará corto en el trabajo. Cuando salga he pensado ir a dar una vuelta por  Danser  y comprarme algún modelito veraniego y algún bikini. Y por eso me he puesto un vestido corto y vaporoso, fresco sobre todo y unas sandalias cómodas. No llevo sujetador y llevo un culot monísimo por si el aire me jugara una mala pasada. Son las 8 de la mañana, de trayecto al trabajo solo tengo 30 m pero me gusta llegar siempre con tiempo y tomar algo con mi amiga Marta. Cojo el bolso  y cierro la puerta tras de mí, en eso abre la puerta André, es como si siempre esperase a oír mi puerta para salir a mi vez. Nos saludamos y llama al ascensor.
Ummm va guapísimo, con un pantalón de lino blanco sandalias  y una camiseta negra ajustada. Me echa una de sus encantadoras sonrisas y me señala el ascensor abierto para que entre. Me acomodo en un lado y él se pone al lado apoyado seductoramente contra el espejo sonriéndome de manera pícara y sensual.
Me mira y me dice:
-No coges vacaciones?
Y antes de que pueda responderle las luces del ascensor se apagan y se queda a semi oscuras mientras se escucha un sonido fuerte como de raíles chirriando.
-“¿Estás bien?”. Ha debido de haber algún fallo en el generador, imagino que el de emergencia seguro que se activa enseguida no temas.
Entonces vuelve la luz, pero el ascensor sigue quieto.
- No temas preciosa estoy aquí a tu lado para protegerte, me dice André, aunque yo preferiría escuchar otras cosas. Ardo en deseos encima el ascensor parado uff mi mente vuela. Nos miramos y creo que el está pensando lo mismo que yo porque veo reflejarse en su mirada un gesto de lujuria y una media sonrisa moldea su boca.
Estoy tan caliente, ya ha pasado demasiado tiempo desde la última vez que tuve sexo, las ganas de follar me carcomen el cuerpo, no puedo resistirme a la necesidad de masturbarme una y otra vez. Si bien me encanta gozar con mis propios dedos ya no me es suficiente, no logro satisfacer mi sed, necesito sentir a un hombre de verdad y es con él que voy a calmar mis deseos.
Me observa con ojos complacientes, se acerca  y me toma con fuerza por la cintura, nos besamos desenfrenadamente devorando cada centímetro de piel, me baja los tirantes del vestido descubriendo así mis voluptuosos pechos  para agarrarlos con sus grandes manos, siento como su cuerpo responde al mío y se pone tan firme que me hace mojar.
Me arrodillo y bajo sus pantalones dejando al desnudo toda su hombría que no tarda en desaparecer dentro de mi boca, juego con mi lengua y recorro cada centímetro de su miembro
¿Te gusta así? Le pregunto con voz inocente y juguetona. Si dame todo, más fuerte, si así que entre toda, así…aaaaaaahh, disfruto al sentir cómo me toma del pelo y empuja mi cabeza hacia su cuerpo.
Cuando ya no aguanta más me alza sujetándome por las caderas, destroza mis culot y lo rodeo con mis piernas para que me penetre hasta lo más profundo. Fóllame así, fuerte, así, dame más, quiero sentirte bien duro, aaaaaaahh…
Mi cuerpo tiembla, una catarata de orgasmos lo invade sin darme respiro, grito como una gata en celo, no puedo contenerme porque el placer que estoy sintiendo va más allá de todo lo conocido.
Escuchamos ruido en la escalera, un operario nos dice que enseguida nos sacara de ahí.
Nos miramos ambos sonreímos, estamos todo sudados, nuestros cuerpos empapados de sudor, me da la vuelta y me dice voy a follarte por detrás que me encanta, yo le miro y ya estoy preparada esperándole y al instante me monta como si fuera una yegua salvaje y rebelde. Con una mano agarra una de mis tetas y con la otra me masturba el clítoris y me penetra
- quiero hacerte sentir todo el placer, quiero dejarte exhausta y sin fuerzas, que te corras vaginal anal y clitorialmente. Follarte hasta que esto funcione aaaaaahh, un gran orgasmo me hace estremecer, siento como su miembro  explota llenándome con su semen. Estoy tan agitada que apenas puedo pronunciar palabras, el me da la vuelta y allí en el suelo  me abre de piernas y empieza a pelearse con mi clítoris, su lengua se introduce en mi como si quisiera limpiar el rastro que su orgasmo ha dejado dentro de mí, me lame y me relame y yo me vuelvo loca de placer estallando de nuevo en su boca.
De pronto el ascensor empieza a funcionar y notamos su descenso. Nos incorporamos  y  deprisa me pongo el culot y el vestido mientras él se viste a mi lado.
Cuando se abren las puertas ahí estamos los dos impolutos, el operario nos mira y nos dice que siente mucho no haber tardado menos en sacarnos. Nosotros nos miramos y nos echamos a reír ante la mirada perpleja del operario.
Hoy llegare un poco tarde al trabajo, y no podre tomar el café con marta, pero que narices un día es un día y menudo día…..


Dama De Hielo


viernes, 7 de diciembre de 2012

El regalo del rey





No se por donde empezar, creo que nunca he hablado de mis fantasías. No así al menos. Podría comenzar con mi primera fantasía sexual la primera que tuve en mi vida siendo adolescente y que lleno muchas de mis noches. Yo era una esclava, había sido regalada  para hacer un regalo. Nada más que al mismísimo rey (tuareg) que cumplía 30 años. Yo tendría unos 12 o 13 .Solo  aceptaban regalos de mujeres vírgenes para ese evento y yo lo era. Joven fresca  e ingenua. Nunca había  conocido  varón  y desconocía  todo lo referente al sexo. Lo único que sabía es que tenía que hacer todo lo que me  dijeran, obedecer sin rechistar. Me llevaron a una sala grande blanca y llena de chorros de agua junto a unos baños enormes. Todo era blanco, reluciente y  lleno de flores y de toallas y linos blancos para secarse, columnas y jarras, allí me llevaron a unos chorros y me desnudaron, sentí mucha vergüenza, aunque todo eran mujeres las que allí estaban. Empezaron a enjabonarme con sus manos y una especie de champú blanco en crema. Pasándome las manos por cada rincón de mi cuerpo, despacio muy despacio.
Como si me saborearan, hundían sus dedos en mi carne, dándome un masaje a la vez que lo hacia. Me lavaron  la cabeza también masajeándome el pelo unas y otras seguían con mi cuerpo y me tocaban por dentro de mi sexo haciéndome sentir incomoda pero despertando en mi cierto deseo. No dejaron ni un solo centímetro de mi cuerpo. Despues me secaron bien, me perfumaron y me pusieron una toga blanca con escote abierto adelante enseñando mis pequeños pechos aun crecientes. Después me llevaron a otra sala y allí espere junto a otras muchachas como yo que esperaban lo mismo. Después me entere de que era un regalo mas, algo que su majestad el príncipe usaría y después desecharía. Entonces podrían venderme a cualquiera que diera algo por mí. Seria cotizada por haber sido usada por el mismo príncipe. Y bueno espere el momento
Fue cuando vinieron a buscarme, me llevaron a una habitación muy grande
Con una cama con dosel blanco, llena de almohadones una alfombra en el suelo y  al fondo un gran ventanal que daba a un balcón. Me tumbaron en la cama, me taparon los ojos con un pañuelo y cubrieron mi cuerpo. Así estuve  esperando hasta que oí pasos cerca de mí, y note como me quitaban la sabana que cubría mi cuerpo. Después sentí como recorría mi cuerpo con sus  manos. Sentí mucho calor un fuego inmenso y mucho pudor. Sus manos eran grandes pero delicadas, tocaban con firmeza pero con cuidado como si no quisieran romperme. Después me beso todo el cuerpo y yo me estremecí de placer. Me toco hurgó dentro de mi sexo y sentí como mi libido ascendía a través de mis pechos que se ponían duros y  parecían a punto de estallar, le oía sonreír mientras lo hacia. Me toco, me metió los dedos y los movió con tal maestría que me note como mi cuerpo explotaba  como una naranja exprimida. Despues le sentí encima de mí, despacio. Sentí su miembro  duro contra mi buscando mi gruta dormida que había despertado para el. Me sujeto las piernas y me las separo, yo las juntaba en un instinto hasta que cedí en el empeño sabiendo que era inútil mi lucha. Fue entonces cuando le sentí dentro y un dolor agudo me invadió. Comencé a llorar calladamente, no quería molestar a mi dueño, el siguió hundiéndose en mi con fuerza hasta que se dio cuenta de mis lagrimas. Fue entonces cuando empezó a acariciarme despacio y a penetrarme de otro modo, mas pausado, más suave. Poco a poco un poco más  y más hasta que consiguió que su  miembro entrara entero en mí y en ese momento fue cuando yo empecé a sentir, le agarre de sus hombros esperando más cercanía. No dejaba de sentir cosas extrañas, sensaciones nuevas, mágicas, me encontraba flotando solo deseaba que el siguiera que no parara así una y otra vez… entonce me abandone a mi deseo, nos amamos toda la noche y  así es como pase a ser la favorita de mi Dueño.

Dama De Hielo

martes, 4 de diciembre de 2012

Tu mirada






Tu mirada

Mis ojos están clavados en sus manos y mi mente escruta esas manos que mi cuerpo espera, con sus dedos me toca la piel, recorre mi nuca, me acaricia el pecho a través de la seda de mi vestido.  Sigue la curvatura de mi cadera para bajar hasta mis piernas con una lentitud infinita levanta la tela y deja a la vista la negrura de mis medias y la blancura de mis muslos  el corazón me late aceleradamente  aspiro el aire que me falta, bajo los ojos, escucho el silencio, le miro levantarme el vestido. Como si ya no fuera yo me siento flotar. Me  levanta el vestido y yo ya no soy yo, he perdido la voluntad, he perdido la fuerza, la conciencia. Aprieto mis rodillas como si quisiera protegerme de algo que deseo, oigo su respiración  que se acelera a medida que va descubriendo mi piel blanca bajo el vestido, nadie me ha mirado nunca como lo hace el. Me ha levantado la parte delantera del vestido hasta las caderas, suelta la tela y retrocede un paso, noto la profundidad de su mirada, que me penetra, saboreo el sabor de su mirada  su ardor  que me penetra, me posee,  le deseo, soy suya Exclusivamente suya, deseo que me bese,  calla, queda un rato mirándome  hasta que por fin se acerca  y alarga una mano hasta la tela que cubre mi sexo, roza el tejido, sus dedos se mueven con precisión oigo mi corazón, oigo su respiración con una lentitud inquietante y constante desliza la seda a lo largo de mis piernas  de las caderas, de la cintura, de la espalda, de los hombros, yo levanto los brazos y el vestido cae al suelo me siento cada vez mas perdida  mas suya, mas deseosa de el  su mirada se recrea en mi piel y me turba  eres  magnifica me dice,  sonrío  y entonces acerca sus labios a los míos y me besa, noto su lengua tocando la mía  luego toda su boca chupándola, y entonces me pierdo en sus brazos.
  me acaricia mientras yo adivino su contorno  bajo el traje  ya  con una mano me aparta las bragas, me acaricia el sexo hunde en el índice y lo retira para acercármelo a la boca   entonces se agacha  y noto su lengua en mi  su nariz se adentra en mi pubis,  sus labios succionan mi clítoris  su lengua tierna y algo rasposa se desliza y explora mi cuerpo   sus dedos se mezclan y se endurecen  dando primero pequeños y luego largos lametones  , la lengua asciende, chupa  y hace leves movimientos, breves toques en el centro de mi sexo que  se empapa, me sacuden largos espasmos  y me muerdo los labios y grito  me inunda un calor  y siento como un relámpago atraviesa mi cuerpo y lo estremece  en un orgasmo que me hace tener convulsiones, el sigue entre mis piernas  pone una mano sobre mi sexo  y apoya la cabeza sobre mi muslo me besa me lame las gotitas que aun rebosan buscando su lengua me hunde la boca en mi sexo y me respira hondo  me aprieta contra el como si fuera a bucear dentro de mi de nuevo  su lengua patina por mi sexo húmedo, sus dedos se deslizan dentro de mi buscando lo inalcanzable  otro orgasmo que  me inunda  y me traslada.

DamaDeHielo






domingo, 2 de diciembre de 2012

Mujer contra mujer



Hacía varios años que se conocían, en realidad eran ciber amigas, nunca se habían vistoPero sentían una por la otro algo especial. Ana era lesbiana, desde pequeña se había sentido atraída por las mujeres y era algo que no escondía, era una mujer inteligente y libre. Isabel por el contrario era heterosexual, en su vida había siempre algún hombre. Las dos se conocieron de una manera fortuita en una página social y se hicieron amigas a través de los celos de la novia de Ana que vio en Isabel cierto peligro a pesar de no ser gay como ellas. Les surgió una amistad tan grande que en un momento dado Ana sintió mas por Isabel e Isabel empezó a dudar sobre su sexualidad, ya que sentía cierta atracción hacia Ana debida a su fuerte personalidad. Así estuvieron varios años, jugaban juntas en la red e inventaron su propio juego, algo que aun las unió más aun. Un día decidieron conocerse, Isabel tenia necesidad de dar un paso mas y saber que era lo que sentía, llevaba tiempo teniendo serias dudas sobre su sexualidad a raíz de conocer a Ana. Se vieron en un parque, las dos habían decidido que seria en un lugar tranquilo donde las dos pudieran hablar sin problemas.Isabel estaba ya esperando en el banco cuando llego ana, al verla Isabel sintió que se le salía el corazón, no dudo en comprobar que lo que sentía no era simplemente algo morboso sino que sentía algo mas, sentía ternura hacia ella, deseos de abrazarla y así lo hizo, se levanto y fue andando hacia ella como si se le fuera a salir el corazón de su sitio, pero Ana no se quedo atrás, para ella era por fin el día de estrechar a su amor entre sus brazos, había soñado con ello tanto tiempo que casi estaba paralizada, sentía miedo de que Isabel no sintiera lo que ella. Cuando las dos estuvieron a la par no hubo palabras, las dos simplemente se abrazaron, Ana no soportó mas la cercanía y rozó su mejilla con sus labios, acercando más su cuerpo al de ella, esta reacción hizo que el rostro de Isabel saliera de su escondite y quedara frente al de ella, sentía su respiración demasiado cerca, tan cerca como sintió los labios de ésta posarse en los suyos, suavemente, delicadamente, dulcemente, con aquel calor que solo un beso lleno de pasión puede provocar, los labios de Isabel respondieron al beso y atrajo aún más el cuerpo de Ana, sus bocas se fundieron y la pasión encendió su sangre, luego de unos minutos que para ambas fue una eternidad, sus labios se separaron y tomaron aire.

Salgamos de aquí propuso Isabel. Se pusieron en marcha hacia la casa de Isabel que estaba cerca de allá, pero un par de calles antes de llegar a la casa Ana arrincono a Isabel y la besó apasionadamente, no quería que esos magníficos labios se separaran de ella. Al rato llegaron a su casa, fueron directamente a su cuarto, sin encender la luz, Ana besó y acaricio el rostro de Isabel, beso su cuello sus oídos, sus parpados, sus labios, Isabel los abrió y recibió la lengua ansiosa de querer explorar aquella cavidad, degustando de ella, sus manos comenzaron a desabrochar lentamente la blusa de Ana, hasta dejar expuestos sus pechos, solo protegidos, Isabel los contemplo y….y no supo que hacer…. De pronto su mente comprendió que estaba apunto de hacer el amor con una mujer y ella no tenía la menor idea de que hacer, su cuerpo se congelo sin saber por donde empezar, Ana se desconcertó al ver la reacción de Isabel. Y entonces la volvió a besar apasionadamente,sus manos exploraban su cuerpo, su espalda, sus senos, los acariciaba los masajeaba, desabrocho su blusa y los beso por encima del sujetador, Isabel sintió un escalofrió recorrer su espalda, y su respiración se aceleró, Ana le dio la vuelta, su espalda apretaba los pechos de esta, las manos de Ana frotaban los pechos de Isabel al mismo tiempo que besaba su cuello, luego bajo una mano a su entrepierna e hizo presión, un gemido se escapo del interior de Isabel, en aquella posición, la desnudo. De pronto sintió como la mano de Ana tocaba por encima de su tanga – Estas mojada – le susurró a su oído y eso la excito aun más, se dio la vuelta y la besó, Ana la echo en la cama y se quito la ropa quedándose con las braguitas puestas. Beso su cuello y sus hombros, desabrocho su sujetador y dejo en libertad sus pechos, al sentir los labios de Ana en sus pezones, gimió cuando la lengua de esta los lamió, y succionó a placer, primero uno y luego el otro, dejando una estela de saliva en cada uno de ellos, luego volvió a sus labios y los besó, mientras que su mano acariciaba sus muslos, los tocaba con ternura, de pronto su dedo dibujo la línea de su sexo por encima de su tanga, Isabel nuevamente gimió y ansió que la tocara mas y mas, su cuerpo estaba ardiendo por las caricias que le provocaba Ana, realmente era una pasión y no recordaba haberse sentido así con algún chico. Ana metió su mano entre el tirante del tanga y comenzó a deslizarlo, Isabel abrió sus piernas para hacerle el trabajo más fácil, Ana contemplo su sexo, suave, húmedo y caliente, y lo toco delicadamente, Isabel no aguantaba mas, lentamente Ana fue besando el cuerpo de Isabel, hasta que Ana ya no pudo mas y hundió todo su rostro en el sexo de Isabel, que empezó a gemir y a contonear su espalda ,con su lengua degustó de sus labios y succiono su clítoris erecto a punto de explotar, ,
Los gemidos de Isabel se hacían cada vez mas seguidos y su respiración muy agitada, Ana comenzó a introducirle un dedo y luego otro, Isabel se aferraba a las sabanas y levantaba mas sus caderas, realmente quería que esa lengua no parara, Ana jugaba con su clítoris sin dejar de lamer y lamer, succionar y recorrer cada parte de ese maravilloso sexo los gemidos de Isabel fueron cada vez mas fuertes, Ana aceleró sus lamidas y sus caricias en el clítoris, introdujo su dedo en su orificio anal y su boca succionó su clítoris apasionadamente, Isabel no aguantó mas esas sensaciones que inundaban todo su cuerpo y se corrió estrepitosamente, sus caderas cayeron sobre la cama y el sudor corría por su piel, Isabel tenía los ojos cerrados y la respiración muy agitada, jamás había sentido tanto placer…


Dama De Hielo